Cultura para resucitar la vieja estación de Bustarviejo

Una campaña apoyada por Rozalén, Christian Gálvez y Alberto Ammann, entre otros, trata de reactivar la creación de un centro artístico dentro del programa Activos para el Desarrollo de Adif, orientado a la recuperación de instalaciones en desuso y al desarrollo socioeconómico local.

Foto: Traductores del Viento.

Pocos lugares superan en esencias literarias, y hasta existenciales, a una estación de tren. «Representa el trayecto entre un origen y un destino; ese tren que esperamos en el andén y que nos va a llevar a una experiencia desconocida; la espera, el encuentro, el tiempo, el espacio…». La reflexión es de Miguel Ángel Invarato, artista y gestor cultural que desde hace años pelea por aunar en un mismo de espacio — una estación, precisamente — tres conceptos: creación, pensamiento y amor por la naturaleza.

«En mi actividad siempre he notado esa carencia de lugares para transferir el conocimiento de los artistas a las generaciones futuras, y ese lamento de los creadores», añade Invarato, que entre 2013 y 2018 puso en marcha en un pequeño pueblo de Castilla-La Mancha su propio taller-residencia para artistas, Imagen Positiva. Tras aquella experiencia creó Traductores del Viento, una asociación sin ánimo de lucro en colaboración con artistas mediante la que articuló un proyecto más ambicioso: crear un espacio en contacto con la naturaleza para celebrar mesas redondas temáticas, talleres, encuentros, exposiciones… Y que sirviera también como residencia de artistas.

En verano de 2019 Adif le mostró su apoyo. La idea encajaba perfectamente en su programa Activos para el Desarrollo, diseñado para impulsar la recuperación de inmuebles ferroviarios en desuso — estaciones, muelles, naves… y hasta solares — y así contribuir al desarrollo socioeconómico local, especialmente de zonas afectadas por la despoblación rural. «El proyecto cultural de Bustarviejo (Comunidad de Madrid) refleja muy bien la filosofía de Activos para el Desarrollo», explica Juan Pedro Galiano, Subdirector de Responsabilidad Corporativa, Sostenibilidad y Marca de Adif. «Es algo que ya se venía haciendo desde hace años, con más de 150 edificios recuperados para iniciativas sociales o de desarrollo turístico, pero se creó este programa para impulsar la recuperación de inmuebles dándoles visibilidad, facilitando información sobre su disponibilidad y homogeneizando los criterios de arrendamiento social. La idea también es primar los proyectos que estén alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que el programa trata también de contribuir a determinados ODS de la Agenda 2030 de Naciones Unidas».

Foto: Traductores del Viento.

Pueden acogerse al programa lo mismo entidades públicas (diputaciones, ayuntamientos…) que empresas, asociaciones u otras entidades sin ánimo de lucro. Adif les da facilidades para que el proyecto sea viable, mediante alquileres a largo plazo, con periodos de carencia y precios muy reducidos; esto es especialmente importante al comienzo, cuando el solicitante debe acometer más gastos para acondicionar el espacio. «Hay proyectos sociales, culturales… pero también puramente empresariales vinculados sobre todo al turismo y al ocio», cuenta Galiano. «De este modo, siguiendo el modelo de economía circular, lo que podría acabar siendo un residuo se recupera para el ciclo económico, se produce un impacto positivo en el entorno y se contribuye a dinamizar la economía local, generando empleo y nuevas oportunidades».

Frente a frente con la naturaleza

Adif facilitó a Traductores del Viento una relación de estaciones disponibles. En primer lugar figuraba la de Valdemanco-Bustarviejo, a dos kilómetros de esta última localidad de 2.500 habitantes en la Sierra Norte de Madrid. Tras muchos años sin prestar servicio estaba muy deteriorada, pero Invarato decidió no buscar más: «No tenía las condiciones de habitabilidad necesarias pero sí las de espacio y proximidad que yo buscaba. Lo interesante es que no está integrada en el medio urbano del pueblo sino frente a frente con la naturaleza». Los trabajos de rehabilitación comenzaron en febrero de 2020. «Teníamos todo muy acotado para financiarlo a través de crowdfunding e inaugurarlo el 10 de junio. Todo muy pautado… y entró de lleno la pandemia. Fue brutal, tanto que hoy aún estamos buscando recursos para poder continuar y financiar los trabajos de recuperación del espacio».

Foto: Traductores del Viento.

La pandemia frenó las obras y el crowdfunding; en aquel momento, las aportaciones eran más necesarias en proyectos sanitarios. Pese a todo, decidieron seguir adelante y buscar nuevas fórmulas. La original del crowdfunding — todo quien lo apoye será recompensado con obras donadas por autores colaboradores — se recuperará en el futuro. Hasta entonces, para lograr donaciones se ha lanzado la campaña ‘Súbete al tren de la cultura’, a la que han prestado su imagen personajes tan conocidos como Rozalén, Almudena Cid, Melani Olivares, Gorka Otxoa, Alberto Ammann y Christian Gálvez. «Nos parece interesante vincular la cultura al proyecto ferroviario y nos parece importante que la campaña se entienda desde el apoyo de la cultura en la sostenibilidad del medio rural; trasladar el arte y el pensamiento desde la periferia de las grandes metrópolis a los centros de conocimiento vital, que siempre han sido los pueblos».

La huella de la memoria

Invarato subraya que el ámbito natural del creador es la naturaleza: «En ella están las fórmulas y el silencio necesario para crear en cualquier disciplina. Todo proyecto creativo cambia por completo si se hace en contacto con ella o en una gran metrópoli». Le parece importante que la gente de Madrid o Segovia, de todas las edades, se acerque a Bustarviejo para tomar contacto con la creación en los medios rurales.

La estación, inaugurada en 1968, ha sido saneada. Se ha tratado de respetar en todo momento la huella de la memoria para que se integre en el futuro: en el vestíbulo se conserva la taquilla de venta de billetes; también siguen la balanza, los bancos, el cartel… «Pediremos ayudas para seguir avanzando en la conservación y en la mejora del edificio», cuenta Invarato, cuyo primer deseo es verlo terminado. El segundo es que sirva como referente para futuros proyectos: «Ojalá funcione bien y en el futuro, con el apoyo de Adif, podamos implementarlo en otros lugares».

Si quieres subirte al tren de la cultura y contribuir con una donación, puedes hacerlo en este enlace.

Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad pública empresarial española dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad pública empresarial española dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.