Mejorar el transporte de mercancías es SIMPLE

Adif, junto al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y Puertos del Estado, desarrolla una plataforma tecnológica pionera basada en blockchain que mejorará la trazabilidad, eficiencia y seguridad de la cadena logística y permitirá la integración con otras redes europeas.

El comercio electrónico es uno de los pocos sectores reforzados por la pandemia. En España, que lidera el crecimiento europeo -un 22% de promedio anual en los últimos cuatro años, según Google-, comprar por Internet es ya un hábito entre buena parte de la población -el 70% de los internautas, según el mismo informe-. Los recelos de principios de siglo han ido desapareciendo, pero surgen nuevas demandas: ahora ya no sólo queremos saber cuándo va a llegar nuestro paquete, sino por dónde va.

«Para 2023, el 50% de las empresas relacionadas con distribución de productos van a invertir en sistemas de trazabilidad en tiempo real», explica Valentín González, director de Transformación Digital y Sistemas de Adif. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias también apuesta por las mercancías y tiene entre sus objetivos estratégicos pasar del 4% (medido en tonelada-kilómetro, unidad que resulta de multiplicar el peso transportado por la distancia recorrida) que representa hoy este capítulo al 12% en 2030. Para ello será clave su participación en el desarrollo de SIMPLE, una pionera plataforma que reunirá toda la información de la cadena logística y asegurará la interoperabilidad entre los diferentes modos y nodos de transporte de mercancías nacionales, al tiempo que optimizará la eficiencia y la seguridad en las transacciones digitales.

El proyecto es fruto de un convenio al 33% entre el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Puertos del Estado y Adif, pero no es una iniciativa exclusivamente nacional sino alineada con la política de transportes de la Unión Europea y ligada al proyecto FEDeRATED. Esta iniciativa europea posibilitará que todas las plataformas como SIMPLE sean interoperables entre sí. SIMPLE es el primer escenario promovido por un Estado que aporta una solución para todo el sector del transporte y logística.

Trazabilidad completa

Escribimos SIMPLE en mayúsculas porque, además de una declaración de intenciones, es el acrónimo de Simplification of Processes for a Logistic Enhancement (Simplificación de Procesos para una Mejora de la Logística). Su objetivo es simplificar los procesos de logística de forma multimodal: carreteras, puertos, ferrocarril… «Se trata de un proyecto vertebrador que fomenta el transporte de mercancías y la trazabilidad, que es una demanda real», explica Valentín González. «Si algo es simple, funciona; si no, es muy costoso y al final cae».

Existen ya normativas parecidas para seguimientos en entornos ferroviarios. La novedad es la multimodalidad. SIMPLE permite una gestión integrada de todos los agentes que intervienen en el transporte de mercancías multimodal y de las relaciones entre ellos. Por ejemplo, permitirá hacer la trazabilidad de una mercancía que llega por barco, del barco pasa al ferrocarril y luego continúa su viaje en camión. Y además, al formar parte del proyecto FEDeRATED, estará preparada para operar en una red de plataformas y no importará por qué carretera europea siga ese camión.

Hasta ahora, registrar toda la información de un proceso así (dónde está un paquete, qué camino seguirá, si contiene o no mercancías peligrosas…) implica un papeleo interminable, con intercambio de documentos entre proveedores (B2B) e incluso con la administración (Aduanas). Para mayor complicación, es posible que cada parte del proceso dependa de un proveedor o de un puerto distinto. Con SIMPLE, ese proceso se simplifica y se ordena, bajo el auspicio además de una entidad pública que le otorga confianza. El sistema funciona en un entorno colaborativo, seguro, integral, interoperable y abierto. Los datos se introducen en origen, sólo una vez, y únicamente pueden acceder a ellos las partes autorizadas. «Cuando integras un puerto, que tiene un sistema, con una terminal de transporte de mercancías por ferrocarril y con un centro de transporte por carretera, resulta que todos mueven la misma mercancía pero la identifican y codifican de distintas maneras», cuenta Valentín González. «Es importantísimo que se hable de lo mismo y, al integrarse con SIMPLE, adaptarse a su semántica. SIMPLE es una plataforma tecnológica, pero se sustenta en un manejo normalizado de la información para tener una trazabilidad completa, de principio a fin, de toda la documentación involucrada».

Tecnología blockchain

SIMPLE se sustenta en blockchain (“cadena de bloques”), la tecnología que también hace posible las criptomonedas. Se trata de un sistema distribuido, es decir, presente en varios nodos, no centralizado. Como se deduce del nombre, los bloques son los eslabones que forman la cadena. Contienen información relevante: si la mercancía ha llegado o no, a qué hora… A partir de esa información se genera un código único, llamado hash, que funciona en un solo sentido: podemos convertir la información en una ristra de caracteres, pero a partir de esa ristra es imposible deducir la información original. Cualquier cambio en la información, por mínimo que sea, genera un cambio en el código hash, lo que permite detectarlo de inmediato. Y puesto que cada bloque contiene en su información relevante el código del bloque anterior, podemos identificar también sin duda en qué eslabón se corrompió la cadena.

Las cadenas de bloques vendrían a funcionar como el libro de contabilidad de toda la vida, con una ventaja: no se trata de un sistema centralizado (un libro) sino distribuido (cada nodo tiene su copia). Una transacción no acaba hasta que todos los nodos que intervienen así lo certifican. La información queda replicada, para mayor disponibilidad y seguridad. Con el código hash y la encriptación, no existe la posibilidad de falsear los datos.

A medida que una mercancía se mueve, las distintas partes implicadas van añadiendo información a la cadena. Este proceso no corresponde sólo a personas, sino también a dispositivos, como la cámara que detecta la matrícula de un camión en el arco de entrada a un centro logístico. Pongamos un ejemplo: en el primer eslabón, una fábrica introduce los datos de procedencia de su producto. En el segundo pega la fecha de envío y el código de barras. En el siguiente, la temperatura a la que viaja el producto. Al subir a un barco es necesario aportar el dato de humedad, además de la localización. Al pasar al ferrocarril se añade a la cadena el número de tren, el número de vagón y por qué punto del recorrido circula. Cuando llega al camión, se especifica qué transportista lo lleva… Las posibilidades son innumerables.

Un entorno de confianza

Esta parte del proceso, conocida como ‘on-chain’ (“en la cadena”), no recoge toda la información sino que se completa con la parte ‘off-chain’ (“fuera de la cadena”): bases de datos que contienen toda la documentación de todos los procesos. La parte on-chain tiene que ser ágil. El código se genera entre los nodos on-chain, que tienen que estar de acuerdo; manejan muy poca información, pero muy relevante y de forma muy rápida. Si comparamos con los pagos con tarjeta, el proceso para determinar si es válida y tiene crédito ha de ser inmediato. Esa es la parte on-chain. En cambio, los documentos asociados a esa transacción (como el justificante del banco) ya son off-chain. Para lograr esa rapidez, los nodos on-chain cuentan con unos algoritmos de consenso que dan luz verde a las operaciones.

Blockchain es un entorno de confianza federado, controlado y seguro. En el caso de SIMPLE, los tres nodos centrales son el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Adif y Puertos del Estado. En ese núcleo del sistema se halla la información. En un segundo círculo alrededor se definen todos los grupos de interés: quién, cómo y cuándo puede acceder a esa información. Las empresas con mercancías de su responsabilidad ya sean grandes corporaciones o un autónomo con una furgoneta, podrán interactuar vía web (normalmente con una aplicación, identificándose) o integrando sistemas mediante interfaz abierta de programación (API). En este segundo círculo también podrían estar otras Administraciones Públicas, para recabar la información necesaria, y FEDeRATED, para la integración con el resto de las redes europeas. «La confianza que aporta SIMPLE se sustenta no sólo en blockchain sino en otro concepto vinculado a él: la identidad digital, que define quién es una persona (o un objeto), qué puede hacer y a qué información se puede acceder», explica Valentín González.

Un proyecto estratégico

Con este proyecto se favorece la digitalización e integración de la información que, en este caso, hará posible explotar los datos y la totalidad de la información de la actividad mercantil y logística, lo que contribuirá igualmente a reducir stocks, optimizar las rutas, mejorar procesos y reducir costes. También contribuirá a disminuir el uso de papel y las emisiones contaminantes, otro objetivo prioritario para Adif. SIMPLE contribuye en cuatro de las dimensiones de madurez en Transformación digital que Adif se ha marcado: favorece la agilidad de la organización, la automatización de procesos, la orientación de la organización al dato y al cliente final.

En noviembre de 2020, Puertos del Estado adjudicó el desarrollo del proyecto a la UTE formada por Indra y su compañía Minsait, MINDTrade Platform. El plazo de ejecución es de 30 meses, aunque la primera beta llegará cuando se cumplan seis meses y la primera versión, en 2022. «SIMPLE es un proyecto estratégico para el sector del transporte y las mercancías en España, y por tanto, para Adif», aclara González.

Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad pública empresarial española dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad pública empresarial española dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.